Desde sus inicios, el área de psicología clínica ha sido uno de los ejes principales de FASAP, así como una gran fuente de riqueza teórica y práctica para el resto de especialidades. Los profesionales que la integran son especialistas en el diagnóstico y tratamiento psicológico a personas adultas, adolescentes y niños con problemas que requieren la intervención de personal clínico cualificado.

El interés de
FASAP en ofrecer a sus clientes servicios de calidad y adaptados a los cambios continuos de nuestra sociedad se expresa en el empeño de encontrar nuevos enfoques terapéuticos que incrementen la eficacia y la eficiencia de las intervenciones clínicas. Así, desde el año 2001 éstas toman como principal referencia el modelo de la Terapia Breve Estratégica. Se trata de un innovador modelo teórico y operativo para la solución, en tiempos breves, de la mayoría de los problemas de la persona, la pareja y la familia, aplicable también a contextos socioeducativos, escolares y empresariales.

El modelo estratégico parte de la investigación empírico-experimental en el campo clínico. Esta investigación ha permitido detectar una serie de formas específicas de interacción entre la persona y su realidad en base a las cuales se forman y se mantienen tipologías específicas de trastornos psicológicos. Giorgio Nardone, principal representante de este enfoque, ha formulado protocolos específicos de intervención para el tratamiento de las diferentes patologías mentales, científicamente reconocidas por su eficacia y su eficiencia.

Los protocolos de intervención estratégica tienen en cuenta la forma particular de persistencia del problema en cada patología. Ésta hace referencia a los intentos de solución que las personas implicadas llevan a cabo con el propósito de solucionarlo y que acaban formando una compleja red de retroacciones que hace que el problema se mantenga y/o empeore. Por esto, la primera maniobra terapéutica consiste en poner en evidencia las reglas de este sistema, aislando los intentos de solución para poder bloquearlos. Posteriormente, y en función de los cambios que se produzcan como consecuencia de este primer movimiento, se aplican estrategias para favorecer el cambio hacia un sistema de percepción más funcional para la persona y/o personas implicadas en el problema. En definitiva,
se trata de modificar la forma en que el individuo interpreta la realidad para que, de forma natural, cambie su manera de actuar. Las estrategias tienen como función principal disminuir lo máximo posible la resistencia al cambio, pues es precisamente ésta la que hace que a menudo las terapias sean excesivamente largas y “costosas” para el paciente.

Este nuevo modelo reduce de forma considerable el número de sesiones necesarias para producir cambios terapéuticos claros y evidentes. Actualmente, el enfoque estratégico puede “presumir” de ser el que obtiene mejores resultados en el menor número de sesiones. Esto sucede porque las intervenciones producen efecto dentro y fuera del espacio de terapia, pues es la propia persona quien pone en marcha las estrategias allá donde se manifiesta su problemática. En este sentido podemos decir que, partiendo de la evidencia que “aquello que hacemos es aquello que somos”, la terapia estratégica tiene unos propósitos eminentemente prácticos. Es, pues, una terapia más de hacer que de pensar.

La
Terapia Breve Estratégica va tomando relevancia por su eficacia en trastornos de ansiedad, para los cuales se confeccionaron los primeros protocolos de intervención. Actualmente, podemos decir que su utilización alcanza cualquier tipo de problemática de las personas y, gracias al esfuerzo constante para mejorar y ampliar sus posibilidades de aplicación, Giorgio Nardone y sus colaboradores continúan perfeccionando el modelo. Esto requiere por parte de los profesionales de FASAP un reciclaje continuo en el aprendizaje de nuevos protocolos de intervención y técnicas comunicativas.

Algunos de los trastornos en que está probada su eficacia y eficiencia y en los que nuestro equipo está especializado son:

Trastornos fóbicos y de ansiedad

  • Ataques de pánico

  • Ataques de pánico con agorafobia

  • Trastorno de ansiedad generalizada

  • Trastornos obsesivos – compulsivos (TOC)

  • Dismorfofobias (preocupación excesiva por el aspecto físico)

  • Fobias sociales

  • Fobias simples

Depresión
Trastornos hipocondríacos (preocupación excesiva por la propia salud)
Trastornos alimentarios
  • Anorexia nerviosa

  • Síndrome del vómito/Bulimia nerviosa

  • Trastorno alimentario compulsivo (binge-eating)

Patologías del bloqueo de la actuación
Crisis de pareja
Trastornos de la sexualidad (eyaculación precoz, dificultades para conseguir el orgasmo, impotencia...)